Usted está en: Psicología y Economía



I Jornada
Interdisciplinaria, Aspectos Teóricos y Prácticos



Charlas gratuitas a la comunidad:


Siempre y Hoy en Adolescencia

La Mujer y sus Ámbitos

Adolescencia y Familia Hoy

 

     
 

  “La economía es una rama de la psicología”

Charles de Gaulle


“Es vergonzoso y aberrante que el hombre sea todavía y del modo en que lo es, el lobo del Hombre”

Rebeca Cohen


Vengo a decir que en los rincones
más difíciles del planeta
están cantando las mujeres
con voz de pueblo escarmentado.

Se suponen que vociferan
para morir un poco menos.

Solo el dolor, la fiebre, el odio,
el desafío y la desgracia,
sólo una luz inofensiva
cantan las mujeres que cantan.


María E. Walsh
Las que Cantan
Hecho a Mano

 


 
Psicología y Economía

Homo economicus.

 Palabras latinas que significan "hombre económico" utilizadas para designar una abstracción necesaria para la construcción de las teorías económicas:

El hombre económico es aquel que maximiza su utilidad, tratando de obtener los mayores beneficios posibles con el menor esfuerzo.

El homo economicus, obviamente, no es una descripción de ninguna persona real sino un modelo de comportamiento que resulta útil para entender lo que sucede en los múltiples intercambios económicos que se realizan en las sociedades humanas.

Puede decirse entonces que toda persona, en la práctica, actúa alguna vez o en algún sentido como un hombre económico, pero que ello sólo puede considerarse como una abstracción de una parte de su conducta, la que precisamente interesa para la formulación de la teoría económica.
Las leyes económicas consideran que el homo economicus tiene diversas preferencias y buscan diversos fines, pero los igualan en cuanto a la conducta racional que despliegan para obtenerlos.

Economía
Al igual que sucede con prácticamente todas las disciplinas científicas, no existe una única definición de economía que satisfaga a todos los economistas y que pueda sintetizar perfectamente el variado campo de interés de esta ciencia.

Surgida como una reflexión particular dentro de los campos de la filosofía política, moral y social, la ciencia económica ha atravesado por una serie de etapas que muestran los diferentes problemas considerados como centrales en cada época.

La preocupación de los fundadores y de los economistas clásicos giró en gran medida alrededor del problema de la riqueza, de su producción y su distribución.

Hace ya unos cien años Alfred Marshall propuso una definición que expresaba bien esta perspectiva:
"La ciencia económica examina aquella parte de la acción social e individual que está más estrechamente ligada al logro y empleo de los requisitos materiales del bienestar."

Característico de este enfoque es la separación entre lo material y lo no material, así como el énfasis puesto en los aspectos productivos y la idea de una acción social; todo esto tiende a oscurecer el proceso de elección racional que es la base del pensamiento económico moderno.

Ya influido por varias décadas de pensamiento neoclásico Lionel Robbins, en 1932, propuso una definición que tuvo amplia difusión y fue aceptada por una buena parte de los pensadores de la disciplina:

"La economía es la ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos." Lionel Robbins (1932)
Para el la Economía es una ciencia social.

Obsérvese cómo se traslada aquí el énfasis hacia el proceso de elección y como desaparece por completo toda referencia a los procesos productivos o a los bienes materiales.

Concebida así la economía desde un punto de vista mucho más abstracto, puede decirse que la polémica, aunque para nada nueva en sus puntos fundamentales; giró alrededor de la distinción entre proposiciones positivas y normativas.

Entendiendo que Robbins separaba lo más nítidamente posible ambas esferas muchos objetaron que la ciencia económica no podía prescindir de los juicios de valor.

Tanto la escuela conocida como Economía del Bienestar como el Marxismo se situaron en esta última perspectiva: los primeros con su definición de economía:
"Es el estudio de las condiciones bajo las cuales puede maximizarse el bienestar de una comunidad".

 Los segundos porque en última instancia siempre postularon el carácter clasista de todo pensamiento económico.

Más recientemente se ha destacado el problema del sujeto, o actor económico, en la definición de Robbins.

Hayek y otros pensadores han destacado que no existen auténticas elecciones colectivas.
 
“La economía es, esencialmente, una ciencia que estudia las relaciones que surgen a partir del intercambio”

 En este enfoque se destaca que el análisis de "los medios escasos", en abstracción del proceso de selección o escogencia, es una materia de estudio que pertenece más al ámbito de la tecnología que al de la economía en sí.

La escuela del Public Choice, por otra parte, ha procurado extender el instrumental metodológico de la economía a situaciones y procesos tradicionalmente estudiados por otras disciplinas (las ciencias políticas, la sociología, psicología, etc.), con la intención de comprender más a fondo los procesos de elección que se desenvuelven alrededor de los problemas.

La economia como ciencia

Antes de definir la economía como ciencia es necesario que todos sepamos mencionar que en la economía hay diferentes puntos de vista, según el enfoque que se adopte. Sin embargo se destacan dos: el enfoque objetivo y el enfoque subjetivo; por lo tanto, sobresalen la definición objetiva y la definición subjetiva.

Definición objetiva o marxista

La definición clásica de la corriente objetiva es de Friedrich Engels, quien señala:
"La economía política es la ciencia que estudia las leyes que rigen la producción, la distribución, la circulación y el consumo de los bienes materiales que satisfacen necesidades humanas.".

Karl Marx a su vez señala que la economía es "la ciencia que estudia las relaciones sociales de producción". También se le llama "la ciencia de la recta administración" por medio de interpretaciones históricas

Definición subjetiva o marginalista

La definición clásica de la orientación subjetivista es de Lionel Robbins, quien afirma: "La economía es la ciencia que se encarga del estudio de la satisfacción de las necesidades humanas mediante bienes que, siendo escasos, tienen usos alternativos entre los cuales hay que optar."

Definición Sistémica

Desde otro punto de vista la economía puede ser observada como un ámbito de comunicación bien definido.

Esto significa que la economía es el medio de comunicación en el cuál se forman los sistemas económicos.

En esta perspectiva los sistemas económicos son sistemas sociales en los cuáles las comunicaciones que se reproducen son comunicaciones sobre compensaciones o pagos.

Aquellas comunicaciones que tienen sentido económico, se reproducen en los sistemas económicos, aquellas que no tienen sentido, se rechazan.

Esta visión sociológica de la economía posibilita comprender la economía como un aspecto integral de la sociedad

La ciencia económica necesita una reforma fundamental, y este es el momento del cambio.

La propuesta de Kansas

Este documento proviene de una reunión de 75 estudiantes, investigadores y profesores de 22 naciones, centrados a lo largo de una semana en la discusión sobre la ciencia económica y la economía, en la Universidad de Missoury en Kansas City (UMKC) en Junio del 2001.

Esa discusión tuvo lugar en la 2ª bienal de la escuela de verano de la Asociación para la Economía Evolucionista (AFEE), con el respaldo de la UMKC, la AFEE, y
“El Centro para el pleno Empleo y la Estabilidad de los Precios“.
Los participantes que firman este documento, comprometidos con la reforma de la disciplina económica han redactado el escrito que se presenta a continuación.

Este escrito sigue los pasos dados por otros grupos y colectivos con preocupaciones similares, y está de acuerdo con “El manifiesto del Movimiento de Cambridge“, y con “el Movimiento Económico post Autista“.

La teoría económica inhibida por su aproximación a-histórica y su metodología formalista y abstracta, proporciona únicamente una limitada comprensión de la notable complejidad del comportamiento económico.

La estrecha aproximación metodológica de la ciencia económica a las demás ciencias, le impide o dificulta en su capacidad para generar prescripciones políticas pragmáticas y realistas, así como también para comprometerse a un diálogo productivo con las otras ciencias sociales

Todos los departamentos de economía deberían reformar la docencia de la ciencia económica, e incluir una reflexión sobre los supuestos metodológicos que sostienen la disciplina.

Una ciencia económica efectiva y responsable es aquella que contempla el comportamiento económico en contextos más amplios, y que propicia el cuestionamiento filosófico y el debate.

En concreto, el área del análisis económico debería ser ampliada para abarcar los siguientes aspectos:

Una concepción más amplia del comportamiento humano.

La definición del “hombre económico” como un ser autónomo racional y optimizador es demasiado estrecha, y no permite contemplar otros roles determinantes del individuo, como por ejemplo el instinto, la formación de los hábitos, el género, la clase, y otros factores sociales que moldean la psicología económica de los agentes sociales.

El reconocimiento de la cultura.

Las actividades económicas, así como todos los fenómenos sociales, se encuentran necesariamente enraizados en la cultura, la cual integra todo un conjunto de instituciones y sistemas de valores sociales políticos y morales.

Esos valores e instituciones moldean y guían el comportamiento humano imponiendo obligaciones permitiendo o impidiendo la realización de elecciones particulares, creando identidades comunitarias o sociales que pueden influir sobre el comportamiento humano.

La consideración de la historia.

La realidad económica más que estática es dinámica, y como economistas deberíamos investigar cómo y porqué las cosas cambian a lo largo del tiempo y del espacio.

Una economía más realista debería centrarse más en los procesos que simplemente en los fines.

Una nueva teoría del conocimiento.

La dicotomía positiva versus normativa que ha sido utilizada tradicionalmente en las ciencias sociales es muy problemática.

La distinción “valores-hechos”  se  puede superar al reconocer que los valores del propio investigador se encuentran “inexplicablemente” comprendidos, de manera consciente o no, en la investigación científica y en las afirmaciones científicas que se realizan.
Este reconocimiento permite un juicio más sofisticado de las exigencias de conocimiento.

La medición empírica.

Deberían de realizarse mayores esfuerzos para fundamentar los asertos teóricos en evidencias empíricas.

La tendencia a privilegiar aspectos teóricos en la enseñanza de la economía sin referencia a observaciones empíricas, plantea importantes dudas sobre el realismo de las explicaciones.

Una ampliación de los métodos.

Procedimientos tales como las observaciones de los participantes.
Los estudios de casos, y el análisis discursivo deberían de ser reconocidos como medios para adquirir y analizar informaciones, junto con los modelos formales y econométricos.
La observación de fenómenos desde diferentes perspectivas utilizando técnicas de asociación de las informaciones, pueden ofrecer nuevas percepciones de los fenómenos, y aumentar nuestra comprensión sobre ellos.

El diálogo interdisciplinario.

Los economistas deberían de conocer los principales desarrollos de las diversas escuelas de pensamiento en la ciencia económica, así como los desarrollos en otras disciplinas, particularmente en las ciencias sociales

La formación convencional de los economistas, aunque potente en el desarrollo de una cualificación fundamentada en el pensamiento analítico, sin embargo ha tendido a desalentar en los economistas el debate sobre la validez de esas dimensiones más amplias que han sido tratadas en los párrafos anteriores.

A diferencia de lo que ocurre en otras ciencias sociales, y en humanidades, hay muy poco espacio para el debate filosófico y metodológico en la profesión de economista en la época contemporánea.

Los estudiantes de economía con cierta mentalidad crítica o inquieta, parecen enfrentarse a una infeliz elección entre abandonar sus intereses especulativos o su curiosidad intelectual para poder progresar profesionalmente, o abandonar la economía por disciplinas más hospitalarias para la reflexión y la innovación.

Estamos en un mundo de cambio en la economía global, de desigualdades entre y en las sociedades, de amenazas para la integridad del medio ambiente, de nuevos conceptos de propiedad, de derechos humanos, políticos, sociales y culturales, de evolución internacional de marcos legales, y de riesgos de inestabilidad en las finanzas internacionales.

Estamos en un mundo en donde necesitamos una ciencia económica que responda a una concepción abierta, analíticamente efectiva, y moralmente responsable.

Únicamente podrá emerger una nueva ciencia económica a partir de una entusiasta disposición hacia una reflexión crítica rigurosa y permanente, revisando y ampliando el sentido de lo que hacemos y de lo que creemos como economistas.

 

 

     

| Home | Curriculum | Psicología | Interdisciplina | Psicoterapias | Etica y Derechos Humanos |
| Actividades | Trabajos Científicos | Eventos | Enlaces | Consultas On-line | Consultorio Virtual | Fundación |

BairesLine
Diseño Web